La ansiedad social es mucho más que timidez: es un miedo intenso a ser juzgado o evaluado que aparece en situaciones cotidianas, desde una reunión de trabajo hasta una conversación informal.
Cuando se mantiene en el tiempo, empiezas a evitar planes, encuentros o momentos que en realidad te importan, y eso termina condicionando tu vida.
Aprende a entender lo que te pasa y recupera, poco a poco, la libertad de relacionarte sin miedo.
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Miedo intenso al juicio de los demás
Te preocupa de forma constante lo que puedan pensar de ti. Anticipas la crítica o el rechazo incluso en situaciones donde nadie te está evaluando, y eso te mantiene en tensión.
Evitas situaciones sociales
Rechazar planes, hablar en reuniones, llamar por teléfono o conocer gente nueva se vuelve cada vez más difícil. Evitar alivia a corto plazo, pero poco a poco hace el mundo más pequeño.
Síntomas físicos al exponerte
El cuerpo se activa antes o durante la situación temida: rubor, sudoración, temblor, voz que se quiebra o taquicardia. Aunque por dentro lo vivas con mucha intensidad, suele notarse menos de lo que crees.
Le das vueltas antes y después
Aparece la ansiedad anticipatoria días antes y, al terminar, repasas una y otra vez lo que dijiste o hiciste buscando errores. Ese bucle agota y refuerza el miedo de cara a la próxima vez.
Si llevas tiempo sintiéndote así, queremos que sepas algo importante: el miedo en lo social se puede trabajar, y podemos acompañarte a recuperar tu seguridad paso a paso.
Analizamos contigo qué contextos, pensamientos o señales activan la ansiedad social para entender por qué aparece y empezar a abordarla de forma más consciente.
La ansiedad social se alimenta de interpretaciones del tipo «van a notar que estoy nervioso» o «voy a quedar mal». En terapia aprendemos a identificarlas y a sustituirlas por formas de pensar más realistas y amables.
Diseñamos contigo un acercamiento gradual a las situaciones que evitas, a tu ritmo y sin saltos bruscos, para que vayas recuperando seguridad con cada paso.
A medida que avanzas, vuelves a sentir que puedes manejar los encuentros que antes temías, reduciendo el miedo y recuperando naturalidad en tu día a día.
1. Cuéntanos cómo te sientes
Déjanos tus datos a través del formulario o escríbenos por WhatsApp. Sin compromiso: solo queremos conocer qué necesitas.
2. Te ayudamos a elegir
Nuestro equipo de atención al paciente te orienta, resuelve tus dudas y te propone el psicólogo que mejor encaja contigo.
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Encuentra a tu psicólogo especializado
Para muchos motivos habituales (ansiedad, estado de ánimo bajo, estrés), la evidencia y la práctica clínica muestran resultados comparables cuando el acompañamiento lo realiza personal cualificado, con un buen encuadre y continuidad.
Lo que marca la diferencia no es la pantalla, sino la calidad del profesional de psicología asignado, el vínculo terapéutico y tu participación en el proceso.
Las sesiones duran 50 minutos, y el proceso terapéutico depende de cada caso y de lo que quieras trabajar. El ritmo lo marcas tú.
La frecuencia se coordina contigo según tu situación y objetivos. Se decide en el inicio del proceso y puede ajustarse a lo largo del tiempo.
Si necesitas aplazar o cancelar una cita ya agendada, avisa a Atención al Paciente con al menos 24 horas de antelación para gestionar tu solicitud.
Si no asistes o avisas con menos de 24 horas, la sesión se considerará realizada y se cobrará.
En casos de emergencia o fuerza mayor, escribe a Atención al Paciente y envía un justificante emitido por la entidad correspondiente. También se contemplan incidencias relacionadas con familiares de primer o segundo grado o con mascotas.
Sí. Quien compra no tiene por qué ser quien use el servicio, pero los bonos no pueden compartirse entre varias personas o parejas.
Las sesiones o bonos son transferibles solo si no han sido utilizados, una vez la persona o la pareja haya asistido al menos a una sesión, dejan de ser transferibles.
Si es un regalo, la persona beneficiaria debe contactar con Atención al Paciente y facilitar el número de pedido.
Sí. Puedes solicitarlo a Atención al Paciente. Te acompañamos en el cambio dentro del equipo y, con tu permiso, trasladamos la información necesaria para mantener la continuidad.