Algunas experiencias dejan una huella emocional que no desaparece con el tiempo. Situaciones difíciles o dolorosas pueden seguir afectando cómo te sientes, cómo piensas o cómo te relacionas con los demás.
El trauma no siempre tiene que ver con un único acontecimiento grave; a veces se construye a partir de experiencias repetidas que han superado tu capacidad de afrontamiento.
Entiende lo que te ocurre y empieza a recuperar seguridad y tranquilidad en tu vida.
Recuerdos o emociones que aparecen de forma intensa
Algunas situaciones, lugares o pensamientos pueden activar recuerdos o emociones muy fuertes, como si lo vivido siguiera presente.
Sensación constante de alerta o inseguridad
El cuerpo puede mantenerse en tensión, con dificultad para relajarse o confiar plenamente en el entorno o en otras personas.
Evitación de situaciones o recuerdos
Es frecuente intentar evitar conversaciones, lugares o emociones relacionadas con lo ocurrido para no revivir el malestar.
Dificultades emocionales o en las relaciones
El trauma puede influir en la autoestima, la regulación emocional o la forma de vincularte con los demás.
Si sientes que algo del pasado sigue influyendo en tu presente, queremos que sepas que es posible trabajarlo y recuperar sensación de seguridad.
Exploramos contigo lo ocurrido desde un espacio seguro, respetando siempre tu ritmo y tus límites.
Aprenderás herramientas para gestionar emociones intensas y reducir la activación física asociada al trauma.
La terapia ayuda a integrar lo vivido para que deje de tener el mismo impacto emocional en el presente.
El objetivo es que puedas volver a sentir calma, confianza y mayor estabilidad en tu día a día.
1. Elige y compra tu sesión o bono
2. Contacta con atención al paciente
3. Asignamos profesional y agendamos tu 1ª sesión
4. Seguimiento personalizado
Encuentra a tu psicólogo especializado en trauma
Trabajarás con un profesional formado en trauma psicológico que sabe acompañarte desde la seguridad, el respeto y el cuidado emocional.
Para muchos motivos habituales (ansiedad, estado de ánimo bajo, estrés), la evidencia y la práctica clínica muestran resultados comparables cuando el acompañamiento lo realiza personal cualificado, con un buen encuadre y continuidad.
Lo que marca la diferencia no es la pantalla, sino la calidad del profesional de psicología asignado, el vínculo terapéutico y tu participación en el proceso.
Las sesiones duran 50 minutos, y el proceso terapéutico depende de cada caso y de lo que quieras trabajar. El ritmo lo marcas tú.
La frecuencia se coordina contigo según tu situación y objetivos. Se decide en el inicio del proceso y puede ajustarse a lo largo del tiempo.
Si necesitas aplazar o cancelar una cita ya agendada, avisa a Atención al Paciente con al menos 24 horas de antelación para gestionar tu solicitud.
Si no asistes o avisas con menos de 24 horas, la sesión se considerará realizada y se cobrará.
En casos de emergencia o fuerza mayor, escribe a Atención al Paciente y envía un justificante emitido por la entidad correspondiente. También se contemplan incidencias relacionadas con familiares de primer o segundo grado o con mascotas.
Sí. Quien compra no tiene por qué ser quien use el servicio, pero los bonos no pueden compartirse entre varias personas o parejas.
Las sesiones o bonos son transferibles solo si no han sido utilizados, una vez la persona o la pareja haya asistido al menos a una sesión, dejan de ser transferibles.
Si es un regalo, la persona beneficiaria debe contactar con Atención al Paciente y facilitar el número de pedido.
Sí. Puedes solicitarlo a Atención al Paciente. Te acompañamos en el cambio dentro del equipo y, con tu permiso, trasladamos la información necesaria para mantener la continuidad.
Con el acompañamiento adecuado, puedes empezar a dejar atrás el impacto del pasado y avanzar con mayor tranquilidad.