A veces no hay un problema concreto, pero sí la sensación de que algo podría ir mejor. Querer conocerte más, tomar decisiones con mayor seguridad o avanzar en tu vida también puede trabajarse en terapia.
El crecimiento personal consiste en entenderte mejor y desarrollar recursos para vivir de una forma más coherente contigo.
Descubre nuevas herramientas para avanzar hacia la vida que quieres construir.
Sensación de estar estancado/a
Puede aparecer la impresión de repetir patrones, no avanzar o no saber hacia dónde dirigir ciertos aspectos de tu vida personal o profesional.
Dificultad para tomar decisiones importantes
Elegir entre diferentes caminos puede generar dudas constantes o miedo a equivocarte.
Búsqueda de mayor bienestar emocional
A veces simplemente quieres aprender a gestionar mejor tus emociones o vivir con más equilibrio.
Deseo de conocerte mejor
Entender cómo piensas, sientes o te relacionas puede ayudarte a vivir de una forma más auténtica y satisfactoria.
Trabajar en tu crecimiento personal no significa que algo vaya mal, sino que has decidido empezar a cuidarte de una manera más consciente.
Exploramos contigo qué aspectos quieres mejorar o desarrollar y hacia dónde quieres avanzar.
Analizamos pensamientos, hábitos o dinámicas que pueden estar limitando tu bienestar o tu desarrollo.
Incorporarás estrategias prácticas para gestionar emociones, tomar decisiones y afrontar cambios con mayor seguridad.
La terapia busca que conectes con tus fortalezas y construyas una relación más sólida contigo mismo/a.
1. Elige y compra tu sesión o bono
2. Contacta con atención al paciente
3. Asignamos profesional y agendamos tu 1ª sesión
4. Seguimiento personalizado
Encuentra a tu psicólogo especializado
Trabajarás con un profesional que te acompañará a explorar tus objetivos personales y desarrollar herramientas para tu bienestar y crecimiento.
Para muchos motivos habituales (ansiedad, estado de ánimo bajo, estrés), la evidencia y la práctica clínica muestran resultados comparables cuando el acompañamiento lo realiza personal cualificado, con un buen encuadre y continuidad.
Lo que marca la diferencia no es la pantalla, sino la calidad del profesional de psicología asignado, el vínculo terapéutico y tu participación en el proceso.
Las sesiones duran 50 minutos, y el proceso terapéutico depende de cada caso y de lo que quieras trabajar. El ritmo lo marcas tú.
La frecuencia se coordina contigo según tu situación y objetivos. Se decide en el inicio del proceso y puede ajustarse a lo largo del tiempo.
Si necesitas aplazar o cancelar una cita ya agendada, avisa a Atención al Paciente con al menos 24 horas de antelación para gestionar tu solicitud.
Si no asistes o avisas con menos de 24 horas, la sesión se considerará realizada y se cobrará.
En casos de emergencia o fuerza mayor, escribe a Atención al Paciente y envía un justificante emitido por la entidad correspondiente. También se contemplan incidencias relacionadas con familiares de primer o segundo grado o con mascotas.
Sí. Quien compra no tiene por qué ser quien use el servicio, pero los bonos no pueden compartirse entre varias personas o parejas.
Las sesiones o bonos son transferibles solo si no han sido utilizados, una vez la persona o la pareja haya asistido al menos a una sesión, dejan de ser transferibles.
Si es un regalo, la persona beneficiaria debe contactar con Atención al Paciente y facilitar el número de pedido.
Sí. Puedes solicitarlo a Atención al Paciente. Te acompañamos en el cambio dentro del equipo y, con tu permiso, trasladamos la información necesaria para mantener la continuidad.
Dar el paso hacia el cambio puede ayudarte a construir una vida más consciente y satisfactoria.